¿Nos sigue haciendo vibrar nuestro trabajo? ¿Somos felices en él?

¿Nos sigue haciendo vibrar nuestro trabajo? ¿Somos felices en él?

Tú decides qué o quién te condiciona.

Nadie puede obligarte a pensar ni a sentir a su modo.

Capturemos nuevos instantes.

Todo está más cerca de lo que imaginamos.

Dos valiosas cualidades que convendría fomentar.

Este es un momento «para cotidianizar los temores», llevarlos de la mano y asumir que el antes no existe. Todo es hoy y mañana.

Solo hace falta dar un paso detrás de otro.

En este día del libro tan extraño, quiero dar las gracias a cada lector/a por seguir creyendo, como los/as locos/as que escribimos, que la literatura puede cambiar el mundo.
Hasta que nos podamos volver a ver en ferias, presentaciones y lecturas, nos encontraremos en las páginas de un libro.
Os invito a seguir viajando sin billete.
¡Feliz día del libro!

Es tiempo de observar a nuestro alrededor, reflexionar y diseñar proyectos sociales que provoquen el cambio que anhelamos.
¡Lo conseguiremos!
