Abril 2013, día 10 (en Societat Coral El Micalet)
Presentación de El meu món en quatre estacions (con Josep Lluís Doménech, coautor, y Jesús Figuerola, editor de Perifèric)
Una agradable velada con amigos, compartiendo versos.
INTENTARLO
Intentarlo siempre.
Aunque las flores se marchiten y la tierra se abra
llevándose consigo qué sé yo cuántas penas.
Aunque el sueño negro te deje un día
rabiando de nostalgia por saber que no está
alguien que nunca querías que se fuera.
Aunque enciendas la televisión
y te llueva una tiniebla de dolor
partiendo el alma en tantos pedazos
que nunca podrás reconstruirla.
Aunque la soledad viaje contigo
a todas partes, a todas horas,
a todos los rincones del pensamiento.
Aunque te quemes cada vez que saltees
las consecuencias de la injusticia
y sufras en tu carne las mentiras
de los que quieren verte en el arroyo.
Aunque el vacío sea más inmenso
que el aire que respiras
y no te quede aliento para encontrar
un trocito de espíritu que dé sentido
a estas palabras.
Aun así,
aunque parezca que se te hunde la inocencia
y se te escapa la esperanza,
aun así,
aunque parezca inservible el complejo
acertijo de la vida,
aun así,
siempre, incansablemente,
aunque las fuerzas nos lleguen mutiladas,
siempre intentarlo.
María Ángeles Chavarría, de Lo que sólo cuenta el alma
POR ESTAR AHÍ
A mis padres
O reía o lloraba…
Pero esas sensaciones no sabría explicarlas.
Y es que estaban allí.
La merienda aportaba un respiro al estudio,
jugaba a ser pirata después de los deberes
y encontraba sonrisas en la dificultad.
Yo tenía mis miedos:
a un examen sin rostro,
a levantar la mano buscando una respuesta,
a un futuro sin suerte,
a no ser como todos esperaban que fuera.
Soñaba sin reservas y me dolía el sueño.
Pero estaban allí.
Convertían en fácil un mundo que interroga
con ojos de una niña que duda de verdades.
Aprendía de ellos el vivir cotidiano,
los instantes de premios, las palabras amables,
el rigor exigente del deber necesario
y la suave ternura que vela sin saberlo.
Y es que llenaban todo
(mi magia, mis sorpresas,
mi cartera estrenada,
mis tardes de solfeo,
mis nervios sin sentido,
mi corazón intacto…)
cuando estaban ahí.
María Ángeles Chavarría (Homenajes imprecisos)