CAMINAR
Paso a paso respiro todo el cielo
como el gran milagro de un descubrimiento.

Quiero adivinarme
en el espejo inmenso de la fragilidad,
donde no todo el mundo se atreve a reflejarse. Sigue leyendo ««Caminar»»
CAMINAR
Paso a paso respiro todo el cielo
como el gran milagro de un descubrimiento.

Quiero adivinarme
en el espejo inmenso de la fragilidad,
donde no todo el mundo se atreve a reflejarse. Sigue leyendo ««Caminar»»
Mi padre me daba un beso de buenas noches; luego me despertaba y alguna vez pensé que lo había soñado. Pero el beso quedaba en cualquier caso, aunque yo deseaba que ese segundo intenso de ternura se prolongara más para poder contarle mi día de colegio, la pelea en el patio con mi amigo Manolo. Por eso los domingos corría como loco al cuarto de mis padres, empujaba a mi padre a trompicones para desayunar y no dejarle hablar, de tantas cosas que quería contarle, como si mi mandíbula fuese una pequeña máquina de hacer palabras.
Mi madre era como Valentina, la más inteligente y sensata de Los Chiripitifláuticos. Todo lo sabía, era una pequeña enciclopedia. Cuando me enfadaba con algún amigo siempre me decía que había que dar a las cosas el valor que tienen y dedicar nuestras energías a aquellas que merecen realmente la pena. Y cuando me iba al campamento sólo me decía:
– Cuídate, hijo. Recuerda que tu principal responsabilidad es cuidar de ti mismo. Y luego, pásalo bien.
Me enseñó de mil maneras que la diversión no está reñida con la sensatez y que se podía jugar sin hacer el cafre, no como hacía una pandilla de mayores que intentaban atropellarnos con las bicicletas.
Mi padre era parecido al Capitán Tan, tan Rataplán. Lo imaginaba cada día en un viaje fantástico, pero sabía que, por muy lejos que viajase, por la noche regresaba para darme su beso. Sigue leyendo «Mi padre y el Capitán Tan»
La importancia de la competencia en Comunicación lingüística está más que demostrada. No solo es importante en cuanto a la creación literaria o el conocimiento lingüístico se refiere, sino también por el desarrollo de la sensibilidad, la creatividad, la perseverancia, la capacidad de redactar resúmenes, esquemas y mapas mentales, la estimulación para poner los objetivos en un papel de forma autónoma, la comprensión de problemas (también matemáticos), etc. Y no podemos olvidarnos de todo lo que aporta un buen nivel de comunicación oral y una escucha activa en las relaciones sociales y laborales.
Todo esto se traduce, en un futuro, en estrategias para desenvolverse en una entrevista, enfrentarse a una exposición en público, mantener una reunión, participar en un debate, exponer un razonamiento más creativo y, a la vez, convincente. Y, cómo no, para motivar y entusiasmar con una propuesta bien argumentada.

Además de esto, cabe destacar la satisfacción personal que supone el trabajo realizado por uno mismo Sigue leyendo «Importancia de la Competencia en Comunicación Lingüística»
Dos textos recitados de mi libro Pincelada con matices
CONCURSO DE RECUERDOS

La nostalgia es como un nido de abejas. Hay recuerdos zánganos. Hay recuerdos que zumban. Zum, zum, zumban. Pero sólo un recuerdo reina en la memoria. Es que el más duele, el que martiriza a los demás, el que contamina con una leve capa de inquietud. A ese no le importa jugar sucio para clasificarse en los destellos de la evocación. Sigue leyendo ««Concurso de Recuerdos»»

El alma se me hizo de papel
y podían cortarla.
Mi voz era esponjosa, sin aliento;
mis párpados arrullos de campanas.
… Y me sentía sola,
más que el fuego en la playa.

Con Elga Reátegui, en los momentos previos a la entrevista.