Rozar con CUENTOS gotas

Fotografías de qué sé yo

FOTOGRAFÍAS DE QUÉ SÉ YO

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 La hierba o la fábrica. Todo desfallece ante su clic. Flash y permanencia. Una obsesión. Captar la esencia de la esencia.

El tiempo mata los gritos de los objetos. Fotografío para no olvidar. Para no dejar a una vajilla muerta. Destartalada por el desamor.

No sé qué quedará. La imagen salva. Quiero salvar los pétalos del fin. La risa descontrolada de un movimiento. La tibieza de una mesa camilla. Unas manos gastadas. Un gesto que no tiene antecedentes.

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Un día me propuse fotografiar la pena. Logré captar la tristeza, la ternura, la soledad. Transporté el objetivo a la piel de los entes y los seres. Puse mi corazón en una lente. Lo dejé a la intemperie. Niebla. Filtros. El mundo era una gran fotografía. El mundo se dejaba mirar por mis ojos. El marco era el único límite. Desnudo en blanco y negro. Alma en color.

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El mensaje pervive despechado. Los álbumes soportan los silencios. Relojes. Risas. Rostros. Rituales. Ese sabor a esencia duerme ahora en negativos.

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 María Ángeles Chavarría, de  Pincelada con matices

FORMACIÓN creativa

INVENTO EMOCIONAL

Práctica de los alumnos del curso DESARROLLO DEL TALENTO Y LA CREATIVIDAD EN EL AULA.

A partir de un objeto cotidiano y del análisis y mejora de sus atributos, se llega a crear un invento emocional, base de una metáfora sobre la vida.

Este es el resultado de uno de los grupos:

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INVENT EMOCIONAL

1-      Identificar els atributs d’un producte.

Comandament a distància:

–          Permet canviar de canal/ferqüència.

–          Perment parar una imatge (pausa).

–          Apagar i encendre un aparell elèctric.

–          Rebobinar i accelerar.

–          Té formes i colors.

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2-      Indentificar els atributs en què hauria de millorar.

–          No s’ha de trencar.

–          Ha de ser localitzable.

–          No se li poden acabar les piles.

–          Ha de ser xicotet.

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3-      Nomenar les característiques que podria tindre.

–          És tou i irrompible.

–          Emet un so quan el busques.

–          Es recarrega amb la teua propia energía.

–          És xicotet i extraplà.

–          Té un sensor d’honestedat, no el pot utilizar tot el món.

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4-      Assenyalar les noves característiques i obtenció d’un nou producte.

–          Permet canviar una situació (per exemple,  una situación desagradable per una altra agradable).

–          Permet parar el temps.

–          Permet adormir i despertar una persona o animal.

–          Permet anar arrere en el temps i reviure un record o si vols reflexionar sobre una experiencia anterior, o acelerar el temps per tal de què passe més ràpid, per exemple quan estàs esperant a algú.

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El nou producte és el “MANGIC”, un comandament a distància amb què pots modificar situacions de la vida quotidiana.

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Metàfora: “La vida és com un comandament a distància, pots canviar situacions però de vegades les piles s’acaben i s’han de canviar”.

 

NOVELAR las miradas

Comienzo de AVENTURAS LITERARIAS: LAS EXTRAÑAS NOTAS DEL PRESIDIARIO

 Inicio del primer capítulo de Aventuras literarias: las extrañas notas del presidiario

cubierta aventuras literarias

Es curioso cómo nos afecta un comentario de los demás. Alguien querido arremete contra nosotros y ¡puf! el mundo se desmorona. Nuestros valores se tambalean cuando la autoestima está destemplada. Y nosotros… Nosotros nos convertimos en juguetes de feria a quienes se les ha acabado la batería.

Las emociones mueven el mundo y la mayoría de los mortales, los que al menos no somos fríos y distantes, nos dejamos arrastrar por un instante de rabia, fracaso o desolación.

Me preguntaba por qué todas las ilusiones de una persona pueden irse al traste en un segundo. En serio ¿podían influir tanto unas palabras dichas sin el más mínimo fundamento solo pronunciadas para herir a otra persona?

Por eso me refugié en los libros. Quería tener una segunda opinión.

Yo fui una niña frágil aparentemente. Fui el dardo de envidiosos y abusones. A nadie le gustaba que pensara con voz propia ni siquiera aunque esa voz permaneciera callada, pues ya me guardaba mucho de manifestarme. Pero, eso sí, no me dejaba manipular.

Por eso, en realidad, parecía frágil; pero iba a la mía, por mi camino, por mi senda de palabras y mis confidentes invisibles: los libros.

Y esto me sirvió cuando me convertí en una adolescente, confusa y vulnerable.

En ese momento entró William en mi vida. Justo cuando acababa de cumplir diecisiete años.

Él era ese chico que yo jamás hubiera soñado se fijaría en mí. Líder y altivo, una mirada suya movía a todo el grupo. Los chicos le seguían y las chicas suspiraban por sus huesos. Y yo era la envidia de todas ellas por haberle sabido engatusar. Ahora bien, todavía no sabía cómo. Ni yo misma me creía que el tipo duro de la clase, el más guapo de todos, se hubiese fijado en mí.

Era lógico, pues, que sus deseos fuesen órdenes para mí.

¿Cómo pude ser tan tonta? Pero eso es fácil decirlo ahora que ha pasado un tiempo y veo las cosas desde la distancia. Cuando estás poseída por la pantalla del enamoramiento todo lo ves bajo el prisma que te interesa y tu chico te parece perfecto, haga lo que haga y diga lo que diga; por mucho que sus acciones y palabras te degraden y pisoteen tu autoestima hasta límites insospechados. Pero en esos instantes no ves nada de lo que no te interesa ver. Ni siquiera escuchas las opiniones de las personas cercanas que sabes, a ciencia cierta, no te van a engañar.

La verdad es que nunca me sentí sola. Siempre tuve buenos amigos a quienes comentar mis preocupaciones. Y esos amigos los supe compartir con otros que se encontraron perdidos, que se abatieron a la primera de cambio o que, simplemente, se aburrían de todo lo que esta sociedad ponía a su alcance y querían pasar un buen rato sin fingir delante de nadie. También estaban mis padres, por supuesto, pero a veces pensamos, sobre todo en algunas épocas de nuestra vida, que ellos son de otra pasta, que no nos van a entender porque no son jóvenes o no son modernos o, simplemente, porque son padres. Pero también eso lo descubrí mucho más tarde, después de haber vuelto loca a mi madre con mi “déjame, no me pasa nada” o de dar por perdida la comunicación fluida con mi padre cuando, a la más mínima queja, me salía con el “tenéis demasiadas cosas, no valoráis nada” y otras retahílas por el estilo. Lo malo es que tenía razón, pero yo, en mi papel de adolescente rebelde o pasota o vete a saber qué y con mi ceguera para apreciar lo que realmente tenía valor, era incapaz de reconocerlo. De mis dos hermanos pequeños, mejor ni hablo. Esos solo se encargaban de fastidiarme.

Ser uno mismo, sin perder el norte, es un camino duro. Para quienes se pierdan, les recomiendo los libros. El mejor refugio, incluso para perderse, una biblioteca. A mí, al menos, me sirvió, me sirve. Y mucho.

Allí me sumergí, en una biblioteca con mucha historia. No quería que fuese la de mi barrio. No. Quería una un poco aislada de mi ámbito habitual, para no encontrar a nadie conocido. Y no es porque mis amigos frecuentasen demasiado las bibliotecas ni tampoco porque me importase demasiado la opinión de los demás. Bastante me había afectado ya la opinión de William. ¡Menuda dependencia! No. Lo que buscaba era un poco de recogimiento, aunque esa palabra sonase algo monacal.

Y precisamente fui a parar a un antiguo monasterio. Sin pensármelo dos veces, me dirigí a la Biblioteca de San Miguel de los Reyes.

Lo cierto es que cuando entras allí te sientes muy pequeña; aunque es posible que yo me sintiese así incluso penetrando en un hormiguero de tan diminuta e insignificante como me sentía en aquellos momentos. Había visitado aquel monumental edificio en otras ocasiones, pero solo entonces, sin la compañía de mis compañeros y del profesor de turno que organizó la actividad, fui consciente de la magnitud de tan inmensa obra. Sin embargo, no tenía idea de la dimensión que mi pequeño paso iba a suponer en mi vida futura.

 […]

2 Huella (al final del todo)

Encuentros, VOCES y vivencias

Presentación de AVENTURAS LITERARIAS: LAS EXTRAÑAS NOTAS DEL PRESIDIARIO

GRACIAS  a quienes habéis contribuido a que la tarde de la presentación haya sido inolvidable.

Estuve muy bien acompañada por Mª Jesús Recio y Sonsoles Sancho, además de respadada por tantos buenos amigos, compañeros, alumnos y seres queridos.

Me siendo muy afortunada.

Las imágenes hablan por sí mismas.

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FORMACIÓN creativa

Experiencia Creativa en el Aula: Historias sobre huesos

HISTORIAS SOBRE HUESOS

I.E.S. Santiago Grisolía de Callosa de Segura (Alicante)

Asignatura: Biología y Geología 3º E.S.O.

Profesor Ángel Luis Tendero García

 

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TESTIMONIO DEL PROFESOR Y RESULTADO DE LA PRÁCTICA

El centro había organizado un curso sobre competencias y para llevarlo al aula planteé un concurso de historias cortas, la historia la tenían que crear a partir de las palabras que sacaban de un sobre.

Los alumnos trabajaban en grupos de 4 y 5 personas, tenía que escribir una historia corta con las palabras (huesos del cuerpo humano) que sacaban de un sobre, tenían 10 min desde que abrían el sobre.

Este fue el resultado:

 

“La niña calamar”

Había una vez una niña que nació mitad calamar mitad niña. Ella echaba en falta todos sus huesos de cintura para abajo y envidiaba a todos los niños del colegio. Ella quería una operación para poder tener todos sus huesos de cintura hacia abajo, los que más deseaba tener eran el coxis y el isquion. Se le hizo un trasplante procedente de un donante. Todo salió perfecto pero tan solo le faltaba un hueso, el peroné. Pero no le importó mucho, estaba muy contenta y se fue con sus compañeros a un concierto de Alaska y cuando Alaska cantó “Muevo la cabeza, muevo el pie, muevo la tibia y el peroné” le apareció a la niña como por arte de magia un bonito peroné al lado de su tibia. Y pudo bailar con Alaska y sus amigos toda la noche, aunque al día siguiente todos acabaran “con el cuerpo muy mal, pero con una gran vida social”.

Tamara Giménez, Delia Pastor, Elena Ruiz y Marina Amorós

 

Había una vez una rótula que no tenía amigos, sus vecinos el húmero y el fémur hicieron una cita tripe porque tanto al húmero como al fémur les gustaba la rótula. Rótula estaba encantada de la vida y aceptó la cita. Fueron de excursión al bazo y allí Rótula conoció a ambos y se enamoró del fémur. El húmero entró en depresión y se fue del lugar. Años después la rótula y el fémur se casaron y tuvieron tarsos que tuvieron metatarsos y sus metatarsos tuvieron falanges y formaron una pierna feliz. El húmero después de su depresión murió de cáncer de hueso.

Raúl Riquelme, Antonio Almira, Sergio Benavent, David Navarro y Manuel Trigueros

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Rozar con CUENTOS gotas

Luna lunera

LUNA LUNERA

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De niña, me gustaba inventar canciones. “Niña, mira al cruzar”. Esa calle sin coches. Inventaba en el trayecto de mi casa a la lechería. Lechera verde manzana con tapa blanca. Redondita. Como mi cara. Como la luna. A esa luna cantaba. Esa luna mágica era la protagonista de mis canciones.

Era lo que más llamaba mi atención a lo largo del recorrido. Lo que más destacaba entre el paisaje de calles empedradas. Frío invierno. Cálida luna color de lumbre. Pequeña luna inaccesible.

En la cola seguía tarareando sin voz. Silenciosa tonadilla tímida. “¿Cuánta te pongo?” Mente lejana y danzarina. “¿Cuánta? ¿No me oyes?”. “Sí, sí. Dos litros. Perdone, no la había oído.”

Oía un murmullo. Las señoras hablaban de sus cosas. Eran las ocho de la tarde y muchas tenían prisa por hacer la cena. Había sábanas blancas en los balcones. Leche blanca. Luna blanca. Mi piel era blanca y el invierno frío.

Mis nueve años hacían juegos malabares con el espejo celeste. El paraíso lunar me acompañaba y yo no podía dejar de cantar. Temas lunáticos. Románticos temas de niña que aún cree en sirenas. Casi conseguía emocionarme con mi propia invención. “¡Qué rara es esa niña! ¡Siempre en las nubes!” Se equivocaban. No estaba en las nubes. Estaba en la luna.

Me decían que siempre llevaba las rodillas marcadas, que tropezaba con una raya de tiza. Pero el suelo no tenía la culpa. Era la luna, la inmensa luna, la que me cautivaba hasta el punto de perder la noción del tiempo y del espacio. “¿Cuánta leche has comprado?” “Dos litros, mamá”. La lechera estaba medio vacía. Zarandeada por el ligero bamboleo de mi cancionero. El resto estaba llenito de luna. Sin embargo, callaba. Nadie lo hubiese entendido.

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María Ángeles Chavarría, de Pincelada con matices

FORMACIÓN creativa

Taller de Creatividad Artística

CREATIVIDAD ARTÍSTICA: Recursos para generar ideas y darles forma

No dejes que tus ideas se queden en tu cabeza. Libera tu inspiración.

Libertad (jaula abierta)

Si quieres descubrir todo tu potencial artístico y desarrollarlo, comparte con nosotros estos martes creativos en el Bibliocafé (C/ Amadeo de Saboya, 17 bajo 46010 Valencia. Tfno. 963 207 186)

http://www.bibliocafe.es/detalletaller.php?id=488

¡Regálate este taller!

Encuentros, VOCES y vivencias, FORMACIÓN creativa, NOVELAR las miradas

Nueva aventura

Os avanzo la portada e información de mi nuevo libro, así como el día de la presentación para que toméis buena nota:

martes 26 de febrero, a las 19 h en Ámbito Cultural de El Corte Inglés de Colón (Valencia)

Estáis invitados a esta nueva aventura. ¡Os espero!

cubierta aventuras literarias

 

avent LITERARIAS FEBRERO 2013

Aventuras literarias. Las extrañas notas del presidiario

Autora: María Ángeles Chavarría

Colección: Historias con Miga (juvenil)

Editorial Brief.

Formato: 14 x 20 cm, 190 págs.

ISBN: 978-84-15204-38-1

PVP: 9,5 euros

Edad: a partir de 14 años

 

Susurrar en VERSO

Intentarlo

INTENTARLO

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Intentarlo siempre.

Aunque las flores se marchiten y la tierra se abra

llevándose consigo qué sé yo cuántas penas.

Aunque el sueño negro te deje un día

rabiando de nostalgia por saber que no está

alguien que nunca querías que se fuera.

Aunque enciendas la televisión

y te llueva una tiniebla de dolor

partiendo el alma en tantos pedazos

que nunca podrás reconstruirla.

Aunque la soledad viaje contigo

a todas partes, a todas horas,

a todos los rincones del pensamiento.

Aunque te quemes cada vez que saltees

las consecuencias de la injusticia

y sufras en tu carne las mentiras

de los que quieren verte en el arroyo.

Aunque el vacío sea más inmenso

que el aire que respiras

y no te quede aliento para encontrar

un trocito de espíritu que dé sentido

a estas palabras.

Aun así,

aunque parezca que se te hunde la inocencia

y se te escapa la esperanza,

aun así,

aunque parezca inservible el complejo

acertijo de la vida,

aun así,

siempre, incansablemente,

aunque las fuerzas nos lleguen mutiladas,

siempre intentarlo.

María Ángeles Chavarría, de Lo que sólo cuenta el alma